El abuso hacia los animales no es simplemente un "detalle más" en la personalidad del individuo, sino un gran síntoma de desorden mental. Los individuos que cometen este tipo de abusos con los animales no se detienen allí, muchos de ellos continúan con sus congéneres humanos.
Tristemente, la violencia en la niñez de estos criminales nunca fue notada hasta que afectó a humanos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario